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Y se sigue cobrando vidas

En el país impera la corrupción en la regulación del Transporte de Carga

El accidente en la carretera de México-Puebla, dejó como saldo unas 19 víctimas fatales.

La falta de sanciones efectivas, la corrupción entre autoridades y empresas; la falta de capacitación y retenes para aplicar exámenes toxicológicos permanentes a los operadores de transporte de carga, así como las escasas rampas de emergencia, han derivado en accidentes como los ocurridos en la carretera México-Puebla, que dejó 19 muertos el fin de semana pasado y el de la carretera México-Texcoco, donde un tráiler derribó un puente peatonal,  afirmó el especialista en seguridad, Javier Robles, Director Corporativo de Relaciones Públicas de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial.

“Existe un desorden total. El problema de los accidentes como lo sucedido en la carretera México-Puebla, se deriva de las transportadoras, que no verifican el estatus de sus choferes y, obviamente, las condiciones que tienen”, expresó Robles.

Señaló que, si bien existe la normatividad en el sector, no se cumple y tampoco hay sanciones efectivas, pues muchas veces “se arreglan” el representante legal de las empresas y autoridades estatales o municipales en el mismo lugar donde ocurre accidente carretero, para que no haya consecuencias graves.

“Vemos que siguen operando de manera normal, o sea, no hay una sanción que les impida dejar de operar. No existe una administración de la flotilla de los vehículos, el stand de choferes, cómo están sus condiciones físicas o el programa de seguridad, que incluye la capacitación a conductores que debe estar validado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT)”, sostuvo el especialista.

Es a través de la Dirección General de Autotransporte Federal (DGAF) de la SCT, que los operadores de transporte de carga deben tramitar la licencia federal, para lo cual deben contar con las constancias de aptitud psicofísica y de capacitación vigentes, entre otros requisitos.

Faltan rampas y vigilancia

A lo anterior, enfatizó Robles, se agrega la inexistencia de pruebas toxicológicas y la falta de retenes permanentes, por parte de las autoridades, que permitan verificar, mediante exámenes médicos, las condiciones en que manejan los choferes. Sobre las versiones de autoridades que indican que los choferes no utilizan las rampas de seguridad en carreteras por temor a perder la vida, el especialista detalló que esa manera de pensar es resultado de la falta de capacitación, pero también a que son pocas las que existen.



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