NOVA Show
Juega de callado

Tira la piedra y esconde la mano, desde México

El operador Humberto Martín Ortiz Pajuelo tiene mucho por qué arrepentirse.

Por Fabiola Quinto, especial para NOVA

El miedo no anda en burro, reza un refrán muy conocido en Latinoamérica y podemos añadir porque tiene cola que le pisen…estos refranes caen como anillo al dedo de Humberto Martín Ortiz Pajuelo, mejor conocido como “Beto” Ortiz. Reconocido periodista peruano que trabajó durante muchos años en la televisión de ese país y que ahora se encuentra “de vacaciones” en México.

Aunque por propias palabras del conductor, no sabe cuándo regresará a Perú, porque se encuentra muy a gusto en la ciudad de México. Sin embargo, muchas noticias de diversos medios peruanos dicen que no regresa a Perú porque una vez que pise tierras incas será detenido porque le acusan de sedición, así también cuenta con un delito de antaño donde se le acusa de pederastia a niños menores de edad donde muchos han declarado lo que a todas luces develan veracidad, pero como todo país latinoaméricano lleno de corrupción pues ha seguido libre durante muchos años.

Nacido en 1968 en Lima, inició sus estudios de comunicación en la Universidad de Lima pero no concluyó; sin embargo, tuvo suerte de que le dieran una oportunidad de ingresar a los medios de comunicación y se convirtió en presentador de televisión en diversos canales, donde ha sido un personaje muy controvertido, qué lejos de ser un periodista cabal, su nombre ha estado en boca de todos pero a veces no para bien.

En 1996, Ortiz fue acusado de pederastia y pedofilia. El albergue de menores Generación, denunció a Ortiz por llevarse a los menores del albergue para entrevistarlos y luego tener sexo con ellos. Uno de los casos fue el de Edwin García, quien relató que conoció a Ortiz en la Plaza San Martín en 1993, poco después de haberse fugado del reclusorio de menores “Maranguita”.

García dijo que Ortiz lo entrevistó para el programa Panorama y luego le ofreció ropa, comida y dinero a cambio de tener relaciones sexuales con él. El testigo detalló a la policía el interior de la casa de Ortiz en San Borja; el cual coincidió con la visita hecha por los investigadores del caso. Otros dos jóvenes también afirmaron haber tenido relaciones sexuales con Ortiz cuando eran menores de edad.

Otro joven, Lizandro Espinoza, afirmó que Ortiz lo invitó a su casa a él y a Ronald Arbañil Trujillo, con quienes tuvo relaciones sexuales. Arbañil en las investigaciones afirmó haberse encontrado sexualmente con Ortiz más de treinta veces cuando era menor de edad. En ese entonces, Ortiz, de 29 años, trabajaba como reportero en La Revista Dominical. Y a pesar de las acusaciones salió librado nuevamente de algo tan grave que realizó en su juventud y que debió irse preso inmediatamente.

A Ortiz siempre le ha gustado estar en el centro del huracán. Cuando Alejandro Toledo ganó las elecciones, salió de la televisión y posteriormente del país, huyendo como le gusta para no ser apresado, ya que denunció a César Almeyda, asesor personal y hombre de confianza del presidente de manipular decisiones comerciales del Gobierno y traficar influencias con procesados por corrupción; sin embargo, los jueces que asumieron el caso incluyeron a Ortiz no como testigo, sino como implicado; esto sumado a las amenazas públicas del ministro de Justicia Fernando Olivera, lo llevaron a pedir refugio, por lo que el Gobierno de George Bush le otorgó asilo político por tiempo indefinido (el mencionado asesor Almeyda purgó prisión por más de dos años en relación a este caso).

Así, Ortiz, vivió en Nueva York por casi cuatro años realizando diversas labores, escribiendo desde el exilio para el diario Perú 21 e iniciando su carrera como escritor.

Con la conclusión del mandato de Alejandro Toledo en julio de 2006, regresó a Perú. Ingresó a la televisión a RBC con un bajo nivel de sintonía, así estuvo con bajas y altas en varios programas de televisión, sin tener una estabilidad laboral debido a su forma de ser tan agresiva. No quiso quedarse en Estados Unidos cuando tuvo la oportunidad, ahora busca nuevos países para refugiarse, huyendo de las leyes peruanas.

Así se ha visto envuelto en varios escándalos sobre todo políticos y cuando en Perú, ya le dieron orden de formal prisión bajo los delitos de conspiración por sedición y grave perturbación de la tranquilidad pública, huye a México y en palabras propias de Ortiz porque "La humillación pública, el chaleco de detenido, las esposas, las marrocas, el vía crucis. Eso no va a suceder conmigo, no lo van a conseguir". Por eso decimos, “el que nada debe, nada teme”.

Este señor que se nombra periodista, dice que ya tiene residencia en México, no es tan fácil obtenerla pero quizá pudo mentir que huyó de su país, diciendo que para proteger su integridad física.

Algunas personas entrevistadas han comentado que el vive difamando en sus transmisiones a medio perú, por lo que también pudo haber mentido sobre su estancia en México.

Desde México, volvió a lanzar su programa con la televisora Willax TV, Beto a saber: Clandestino, que obviamente solo se ve en Perú, porque en el país azteca nadie lo conoce, ni el propio medio periodístico. Pero sigue difamando a personajes públicos del Perú, al fin, a lo lejos nadie puede lastimarlo.

Nos dimos a la tarea de investigar un poco más y vemos que varios usuarios en redes sociales solicitan al Presidente de México Andrés Manuel López Obrador que sea expulsado del país, lo cierto es que como turista por lo menos puede permanecer hasta 6 meses.

Esperemos que este señor se regrese pronto desde dónde vino, porque en tierras aztecas no queremos que venga a hacer lo mismo por lo que le acusan en el Perú como la pederastia y pedofilia.

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